Hoy me he levantado con ganas de un desayuno bonito, sano y casero. He cogido mi molde de galletas para tazas y he hecho unas riquísimas galletas de almendras con glaseado turquesa. Es la primera vez que hago el glaseado y la verdad es que soy pésima. ¡Puse la cocina patas arriba! La manga pastelera y yo no nos llevamos muy bien.
¡¡Necesito un curso de galletas ya!! Si sabéis de alguno, comentadmelo porfa.
El molde, por cierto, lo compré en Butlers en la calle O’Donnel de Sevilla. Un lugar donde últimamente encuentro maravillas.